Hace unos días estaba revisando mi colección de fotos y me topé con una de mis tomas favoritas.

Una abeja explorando la rosa

Tiene su historia interesante cómo llegó a existir esta foto.

Mi papá había comprado una cámara digital nueva, una Canon PowerShot A610, unos días antes. Yo tenía muchas ganas de probarla, pero él no me daba oportunidad de sacar ni unas cuantas fotos, porque la estaba explorando y aprendiendo de pe a pa. Después de todo, era nuestra primera cámara digital “avanzada”.

El día de la foto, mi papá y yo salimos a la tienda y él llevó la cámara. Le pedí que me la diera para cargarla y ver si podía fotografiar algo. Mientras discutíamos si yo era lo bastante capaz de llevar la cámara sin romperla, caminamos unos 5 o 6 minutos y justo pasamos junto a un rosal, donde vi algunas abejas volando alrededor.

Para ese momento ya sabía que quería tomar una foto de la hermosa rosa en flor que ven arriba. Saqué la cámara, la encendí, esperé a que una abeja se posara sobre la flor y tomé la foto.

Y ahí estaba. Mi primerísima foto con esa cámara.

Hasta el día de hoy, esa foto sigue siendo una de mis favoritas.